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La comunicación siempre me ha apasionado, el hecho de lograr la conexión y transmitir un mensaje, crear un nexo que pueda generar la interacción adecuada, que invite a la conversación… es simplemente asombroso y no deja de alimentar mi amor por el estudio de esta ciencia social.
…la comunicación son más que palabras y que los mensajes hablados también se traducen en acciones.
El mayor objetivo de nuestras civilizaciones ha sido poder comunicarnos, intercambiar palabras y que esas palabras tengan sentido.
En tiempos de gran interconexión y con múltiples canales para transmitir nuestros mensajes podríamos pensar que hemos llegado a la cúspide de la comunicación, parecería que todo está hecho. ¡Pero no! La comunicación se transforma y evoluciona y en cada situación nos demuestra la importancia de volver a sus principios básicos que tienen que ver con el mismo individuo, la unicidad que cada ser humano representa, ya sea que se encuentre representado por una tribu o grupo social determinado.
En el transcurso de la Maestría en Dirección de Comunicación de la Universidad de Montevideo, tomé nuevos conocimientos sobre lo que implica dirigir esta unidad en una organización, pero además me recordó que la comunicación son más que palabras, y que los mensajes hablados también se traducen en acciones. Un concepto que me quedó grabado en las clases de mis profesores de grado en la Universidad Santa María de Venezuela, y que, 20 años después, siguen tan vigentes como nunca.
Tabla de contenido
La gestión de la comunicación y de las personas
Es importante detenerse a analizar cómo hacemos sentir a las personas -la experiencia- ya que ésta cala profundamente en las decisiones que ellas toman.
Para tener una imagen clara podemos imaginar desde cosas sencillas como la compra de un agua enbotellada hasta las más trascendentales de la vida como la compra del lugar que se convertirá en el hogar de una familia o si se continua trabajando en una empresa o no, y todo por un acto que, intencional o no, envió un mensaje que fue decisivo en quien lo recibió.
Para entender un poco a dónde quiero llegar comparto una definición de la comunicación según los autores españoles Antonio Hernández Mendo y Oscar Garay Plaza:
“La comunicación es un proceso de interacción social de carácter verbal o no verbal, con intencionalidad de transmisión y que puede influir, con y sin intención, en el comportamiento de las personas que están en la cobertura de dicha emisión”.
Rescato de esta definición los conceptos de “interacción social”, “carácter no verbal” y “comportamiento de las personas”, ya que me invita a reflexionar sobre que nuestras acciones también están enviando mensajes que pueden incidir en la actuación de otras personas o como se menciona anteriormente en el comportamiento humano propiamente dicho.

Interrogantes que surgen
¿qué sucede cuando se lidera la comunicación de una organización? En este caso, ¿cuál es el papel del Director de Comunicación? ¿Cuáles son los mensajes que estoy emitiendo desde ese rol de liderazgo al equipo que trabaja en el departamento? Y, ¿cómo esto influye en su comportamiento? ¿Cómo pasamos de la comunicación a la acción?
La palabra dirección indica que se tendrá la responsabilidad de llevar a buen puerto la visión de una organización a través de un plan que ejecutará un equipo, y ese grupo humano deberá estar gestionado por alguien que entienda la importancia de que la comunicación empiece por casa, con el ejemplo, con acciones concretas cada día, en cada reunión de trabajo y que serán coherentes con los mensajes y acciones puertas afuera.
Antes de seguir avanzando hago una pausa para incorporar una idea que he construido como premisa a tener en cuenta cuando realizo consultorías de comunicación y marketing, el hecho de identificar a las empresas, instituciones, entre otras, como organismos vivos, porque están compuestas por personas y son ellas las que generan el movimiento, las que les dan vida y hacen que las organizaciones cumplan con el propósito para el cual fueron creadas.
Tomando en cuenta lo anterior me permito introducir otras funciones importantes que aborda la comunicación: la negociación y la búsqueda de consensos. Muchas veces escuchamos que existen “problemas de comunicación” o de que “no se logra llegar a acuerdos” por las diferentes posturas que se toman con respecto a un tema o situación que afectan a un colectivo, tanto interno como externo.
Volver a los principios de la comunicación: de la comunicación a la acción
Esto sucede porque quienes lideran pasan por alto la etapa de retroalimentación que se da en el proceso de comunicación, esa respuesta que el receptor da al mensaje enviado por parte del emisor, donde se corrobora que ha entendido con exactitud el mensaje y también donde se nos permite conocer cómo ha sido decodificado y cuáles son las percepciones y posiciones frente al mismo. Es aquí donde se pone de manifiesto una clave primordial para el acto comunicativo la cual es la escucha y observación activa, reconocer el entorno y conocer profundamente a los grupos de interés y sus expectativas.
Reflexión final
Llevar adelante la dirección de la comunicación de una organización es el entendimiento de poner en el centro a las personas destinatarias de los mensajes y, antes de eso, quienes tienen la responsabilidad de gestionar dicha comunicación deben reconocerse, también como seres únicos que tienen luces y sombras que deben equilibrar para crear un impacto positivo en su equipo.
Con estas pretendo problematizar y ahondar en el estudio de la comunicación y como es transversal a todas las ciencias y profesiones. También para seguir pasando de la comunicación a la acción.





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